
Este fin de semana cometí el error de ir a ver Luna Nueva, que chuminada de película! Cuando vi Crepúsculo salí del cine indiferente, digamos que la peli me entretuvo porque cualquier cosa sobre vampiros siempre lo hace, pero los meses han pasado y los chiquillos estos se han convertido en los protagonistas de todas las revistas teen y yo les he ido cogiendo más grima que a Alex Ubago. Pero bueno, tenía unas entradas gratis para el Renoir y pensé que podía rentabilizarlas viendo Luna Nueva. Si en la primera película casi no pasó nada, en esta directamente ni han escrito guión, es una sucesión de planos de árboles muy altos, animales corriendo, niebla y ellos con sus caras de drama versionando como pueden la historia de "Romeo y Julieta".
Para colmo –mira que éramos pocos en el cine y tampoco se trataba de un multicines a lo bestia en un centro comercial-, cada vez que salía el niño lobo, un grupo de chicas se ponían a gimotear en celo. Lamentable.
Tal vez se deba a que yo no me he leído los libros, pero a mí me resulta muchísimo más interesante la historia de la familia del vampirito que la de ellos dos. Lo mejor de la peli es que él –y su languidez- salen poquísimo, aún así hay un plano de él en Río de Janeiro, cómo no! En "2012" vemos como se destruye Río, en la nueva versión de "V" una nave está justo encima de Río,… ¿esto es lo que nos espera hasta llegar al 2016?, ¿Omnipresencia de Río de Janeiro? Nos veo recuperando la lambada muy pronto (y si no, tiempo al tiempo).
Ni vampiros, ni lobos, ni sambas, lo mejor de este finde ha sido mi nueva cazadora vaquera de Wrangler –tremenda la colección de esta temporada-, el sábado me veía tan guapo que no entendí como la gente no me aplaudía.
Achuchones Nuevos