Por menos se han escrito novelas y yo con todo lo que me pasó ayer podría escribir una trilogía entera. Mi regreso a Barcelona estuvo más accidentado que una carrera de los Autos Locos con Pierre NoDoyUna. En un intervalo de dos horas y media fui de un aeropuerto a otro de París, insulté a Vueling en tres idiomas distintos, estuve en la lista de pasajeros de tres vuelos distintos, superé una amenaza de bomba en Orly con desalojo incluido y dos tipos de la seguridad del aeropuerto me escoltaron hasta la puerta de embarque. Si me hubierais visto os habríais preparado palomitas, un chou.
Pero toda trilogía tiene una precuela, y la precuela fue genial. Estos días en París me han venido fenomenal, la colección de invierno es increíble y ya no veo la hora de estrenar los jerseys que me he comprado.
Os doy un dato, eso que dicen que la zanahoria es muy buena para la vista, pues bien, si la mezclas con vodka, pillas un ciego igual. Creo que no volveré a mezclar vodka con zumo (natural) de zanahoria.
Estoy hecho polvo y no puedo con mi alma. Mañana escribo más.
Achuchones sin dinamita

1 comentarios:
¿Con este calor y tú pensando en estrenar jerseys? Maemía, me acaba de entrar un sofocón tremendo similares a los de la menopausia... NOTA: Tengo que probar ese combinado de vodka.
Queremos más aventuras... :)))
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